Chichén Itzá, Yucatán, 31 de enero de 2026. – Un equipo de científicos de México y Estados Unidos instaló detectores de muones en la pirámide de El Castillo, en la zona arqueológica de Chichén Itzá. El proyecto busca identificar la posible existencia de una subestructura bajo el edificio principal.
La investigación utiliza muones, partículas naturales de radiación presentes en la atmósfera, que permiten obtener imágenes internas de grandes estructuras sin realizar excavaciones. Esta técnica se emplea para analizar composición y vacíos en construcciones antiguas.
El Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México participa en el proyecto internacional NAUM, enfocado en la muografía aplicada a la arqueología. El trabajo prevé generar una imagen interna de la pirámide mediante la captación de muones que atraviesan la estructura.
Los equipos llegaron a Yucatán tras un proceso de preparación técnica iniciado en 2025, cuando los detectores fueron enviados desde la Chicago State University al Instituto de Física de la UNAM. Posteriormente se trasladaron a Chichén Itzá para la toma de datos de referencia.
Los detectores se colocaron dentro de cavernas localizadas en el interior de El Castillo, con el fin de registrar información durante varios meses. Los datos permitirán analizar la distribución interna del material y posibles estructuras previas.
El proyecto integra conocimientos de física y arqueología para ampliar el entendimiento de la pirámide construida en el siglo XII. Los resultados contribuirán al estudio del sitio arqueológico con mayor afluencia de visitantes en México.

