MÉXICO, 29 de octubre de 2026. —Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como el Caníbal de Atizapán, falleció este jueves en el penal de Tenango del Valle, donde se encontraba recluido desde 2021. Cumplía ocho sentencias por feminicidio y desaparición. Las autoridades señalaron que su muerte se debió a causas naturales. Desde hace varios meses padecía hipertensión y diabetes, y fueron constantes sus traslados a un hospital de Toluca para practicarle estudios médicos.
Mendoza Celis, de 78 años, fue detenido en mayo de 2021 por estar relacionado con la desaparición y muerte de Reyna González Amador, quien había desaparecido semanas atrás en Atizapán de Zaragoza. La víctima era esposa de un policía, quien tras su indagatoria personal lo llevó a la casa de Mendoza Celis, donde encontró el cuerpo de su cónyuge desmembrado.
La fiscalía del estado obtuvo una orden de cateo en ese domicilio y encontró una fosa clandestina en el patio de la vivienda, donde fueron hallados más de 4 mil restos humanos. Tras los exámenes periciales, se confirmó que los restos correspondían a 19 personas: 17 mujeres, un hombre y un menor de edad, todos con reporte de desaparición. Las autoridades también hallaron una bitácora donde Mendoza Celis apuntaba datos de sus víctimas, pertenencias de las mujeres que asesinaba y grabaciones de sus crímenes. En el refrigerador había restos de carne humana, que Mendoza Celis consumía regularmente y que dieron motivo para el apodo con el que se le conoció tras su captura.
Los vecinos de Mendoza Celis lo calificaban como una persona tranquila. Fungió como presidente del Consejo de Participación Ciudadana en la colonia Lomas de San Miguel, y desde ese cargo gestionaba apoyos para su comunidad. Su caso cobró notoriedad y la Suprema Corte de Justicia de la Nación produjo una serie de televisión que transmitió Televisa, en tiempos en que Arturo Zaldívar fue titular del Poder Judicial federal.
La primera sentencia que recibió Mendoza Celis fue el 18 de marzo de 2022, cuando un juez del Poder Judicial del Estado de México lo condenó a prisión vitalicia por el feminicidio de Reyna González Amador, ocurrido un año antes. Ese mismo año recibió su segunda sentencia, de 55 años, por feminicidio y desaparición de otra mujer. En enero de 2023 se le condenó a 92 años por la muerte y desaparición de una mujer y un niño. Ese mismo año recibió cuatro sentencias más. La octava y última condena, por 55 años, fue dictada el 11 de febrero de 2024, también por feminicidio y desaparición de una mujer.

