PARÍS, 20 de junio de 2026. — La Agencia Internacional de Energía Atómica y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación pusieron en marcha un proyecto de investigación con un presupuesto de un millón de dólares para contener el brote de gusano barrenador en las Américas y atender la escasez de moscas estériles utilizadas para combatir la plaga.
La presencia del gusano barrenador reapareció en Centroamérica y México, y este mes se confirmó en Estados Unidos, donde no se registraba desde hace más de 40 años. Las agencias señalaron que el brote representa un riesgo para el ganado, la fauna silvestre y las mascotas, además de influir en el aumento de los precios de la carne de res.
Las moscas hembras del gusano barrenador depositan sus huevos en heridas de animales de sangre caliente. Tras la eclosión, las larvas se alimentan de tejido vivo y pueden causar la muerte del huésped si no recibe tratamiento.
Las agencias indicaron que el combate contra la plaga contempla la liberación de moscas tratadas con radiación para impedir su reproducción. Estas moscas se aparean con ejemplares silvestres y contribuyen a reducir la población de la plaga.
De acuerdo con la información difundida, las acciones de respuesta podrían requerir hasta 600 millones de moscas estériles por semana. La única instalación operativa, ubicada en Panamá, produce alrededor de 100 millones. La capacidad prevista en Metapa de Domínguez, México, y Mission, Texas, podría aportar hasta 400 millones de moscas estériles por semana en los próximos años. Las agencias recordaron que esta técnica permitió erradicar la plaga en Estados Unidos, México y Centroamérica en una campaña anterior.

