MÉXICO, 10 de septiembre de 2026. — La Secretaría Ejecutiva del Instituto Nacional Electoral (INE) quedó sin titular definitivo un día antes del inicio formal del proceso electoral 2026-2027, luego de que Claudia Arlett Espino presentara su renuncia al cargo. La Secretaría Ejecutiva es considerada la pieza de mando, operación administrativa y jurídica más relevante del organismo.
El anuncio tomó por sorpresa al Consejo General. Durante una reunión formal a mediodía, los consejeros se enteraron del movimiento a través de los medios de comunicación antes de que fuera notificado formalmente. Ante la vacante, la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, designó como encargado de despacho a Roberto Carlos Félix López, colaborador desde su gestión en el Instituto Electoral de Sonora.
La Dirección de Organización Electoral, encargada de la logística de casillas y capacitadores, quedó temporalmente bajo la conducción de María del Carmen Colín. En un lapso de tres años, seis personas han ocupado dicho cargo: Edmundo Jacobo Molina, Roberto Heycher Cardiel, Miguel Ángel Patiño Arroyo, María Elena Cornejo Esparza, Claudia Edith Suárez Ojeda y Claudia Espino. Desde los años noventa, solo cinco funcionarios habían ostentado esa responsabilidad.
Consejeros electorales como Carla Humphrey, Martín Faz, Arturo Castillo y Uuc-kib Espadas manifestaron su preocupación ante el escenario para iniciar la contienda. El organismo también enfrenta nuevos retos como la integración de una comisión especial para verificar la integridad de las candidaturas.
La estructura del INE deberá coordinar comicios con un padrón electoral de más de 103 millones de ciudadanos y la instalación de 176 mil 741 mesas de votación, 6 mil 738 más que en 2024. La elección contempla la renovación de 17 gubernaturas, 500 diputaciones federales, 31 congresos locales, mil 802 ayuntamientos y alcaldías, además de autoridades en comunidades bajo el sistema de usos y costumbres. El organismo migró oficialmente su color institucional del rosa mexicano al lila.

