Ciudad de México, 22 de mayo de 2026.- El primer capítulo de la gran final del fútbol mexicano terminó con un empate a cero goles en el Estadio Ciudad de los Deportes. La escuadra cementera controló el balón y generó las jugadas más peligrosas del encuentro deportivo.
El guardameta costarricense contuvo los disparos de la ofensiva rival durante los momentos de mayor presión en la primera mitad. El cuerpo arbitral utilizó la tecnología de video para invalidar una pena máxima previamente decretada a favor del equipo local.
El portero colombiano de la máquina evitó la caída de su marco en el segundo tiempo tras un remate directo al rostro. Un disparo en el travesaño por parte de la delantera visitante cerró las acciones del juego, según el reporte oficial.

