Mérida, Yucatán, 1 de mayo de 2026.- Los modelos climáticos apuntan a la posible formación de un fenómeno de El Niño de proporciones históricas, comparable o superior a los episodios más intensos como los de 1982, 1997 y 2015, advirtió el especialista de la UNAM, Francisco Estrada Porrúa.
En Yucatán este tipo de eventos suele asociarse con calor más intenso, lluvias irregulares, riesgo de sequía y presión adicional sobre mantos acuíferos, además de afectaciones al campo, la apicultura y el abasto de agua en comunidades del estado, explicó el académico.
El coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM advirtió que el planeta podría acercarse a un “Súper El Niño” con capacidad para alterar récords ambientales, generar pérdidas económicas, afectaciones agrícolas y dificultades para la gestión del agua.

