España, 26 de marzo de 2026. – La joven española Noelia Castillo Ramos murió a los 25 años tras recibir eutanasia en Barcelona, luego de que las autoridades sanitarias autorizaran su solicitud presentada en 2024. Su caso generó atención pública en varios países por las circunstancias personales y médicas que expuso.
La mujer relató que años antes sufrió dos ataques de carácter sexual, hechos que afectaron su estado emocional y su salud física. Tras esos eventos, intentó quitarse la vida al lanzarse desde un quinto piso. Sobrevivió, pero presentó lesiones que derivaron en problemas de movilidad y un diagnóstico de daño medular crónico.
De acuerdo con información difundida por la organización Derecho a Morir Dignamente, la joven también recibió diagnóstico de encefalomielitis miálgica severa, condición que limitó sus actividades cotidianas. Durante entrevistas previas, explicó que su decisión de solicitar la muerte asistida respondió al dolor físico y a su situación emocional.
Familiares de Castillo Ramos expresaron oposición a la solicitud y promovieron recursos legales durante cerca de 20 meses para impedir el procedimiento. Los tribunales revisaron el caso conforme a la legislación vigente en España sobre eutanasia, que permite la práctica bajo ciertos requisitos médicos y legales.
El caso generó debate público sobre el alcance de la ley y la atención a víctimas de ataques de carácter sexual y a personas con padecimientos crónicos. La historia de la joven se difundió en redes sociales y medios internacionales, donde surgieron posturas a favor y en contra de la decisión final.

